Palabras pronunciadas por la Rectora de la UCV, Profesora Cecilia García-Arocha durante el Acto de conferimiento de títulos. Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas: Escuela de Derecho y Facultad de Medicina: Escuela de Enfermería

 

 

 “un estado de derecho no se da por generación espontánea ni depende sólo de la voluntad o decisión de algún actor político en particular. Su construcción es un proceso que involucra a todos los actores políticos relevantes y a la ciudadanía, y no se agota en la edificación de un sistema jurídico o constitucional. El estado de derecho se expresa y realiza en la norma legal, pero también en la definición y el funcionamiento efectivo de las instituciones, así como en la cultura y las prácticas políticas de los actores.

 

En el estado de derecho prevalece el gobierno de las leyes sobre el arbitrio de los hombres, al tiempo que se reconocen y garantizan las libertades de los ciudadanos. Por ello, es un patrimonio común que debe ser creado, protegido y consolidado responsablemente por todos los actores políticos. Es una plataforma compartida que previene y, en su caso, castiga las arbitrariedades de la acción política, a la vez que ofrece certidumbre y orden políticos. Orden que, cabe precisar, no es inmutable, ya que el estado de derecho democrático brinda los espacios y los procedimientos legítimos para la libre confrontación de los proyectos y los programas políticos que buscan dotar de contenido sustantivo a los regímenes democráticos. De esta forma, el estado de derecho democrático está abierto al pluralismo, a la tolerancia y al cambio social, y puede considerarse, con toda justicia, como una conquista civilizatoria del pensamiento y la acción políticos”.     

 

Estas notas tomadas de Rodriguez Zapata, las traemos este día cuando un numeroso grupo de universitarios y universitarias egresan como profesionales del derecho, no con el objetivo de acrecentar la incertidumbre que es propia del inicio de lo nuevo- en este caso el ejercicio profesional- , sino  para por una parte alertar en torno al escenario en el que transcurrirá vuestro ejercicio así como para propiciar la reflexión que les oriente hacia el compromiso del trabajo ético, hacia el rescate de los principios y valores que constituyen esencia de lo justo y lo legal.    

 

De la enfermería refiere Burbano, ha tenido la oportunidad de explorar su propia herencia y reconectarse con sus propios valores, como también con la filosofía para explorar métodos de investigación que sean consistentes con la naturaleza de la profesión. En los cuidados en enfermería, la aceptación de la persona como un ser libre ayuda a situarla en la posición de protagonista de esos cuidados, y no como simple espectadora de las acciones que se realizan para ella; esto lo hace posible con la aplicación del proceso de enfermería, método que le otorga identidad a la enfermera profesional.  Henderson señala que cuidar es ayudar a las personas en aquellas actividades dirigidas a potenciar la salud o a restituirla lo más pronto posible, y que la persona realizaría por ella misma, si supiera, y si tuviera la fuerza y/o voluntad necesarias.

 

Como disciplina es un terreno del conocimiento, un cuerpo de conocimientos que evoluciona de manera independiente y tiene una forma individual de interpretar los fenómenos de su competencia: el cuidado y la salud. De aquí que el profesional de enfermería debe seguir el camino con responsabilidad y liderazgo, y como lo afirmaba Nightingale «nadie nos va a regalar un mundo mejor».

 

Las condiciones de salud en los tiempos que transcurren para el país, incluyendo aquí no solo lo especifico de salud enfermedad, sino de las condiciones de trabajo, de la descalificación del personal venezolano y su sustitución por extranjeros, de la dotación para los servicios de atención pública, engrosan la lista de los severos problemas que aquejan a la nación y frente a los cuales, lejos de decaer la mística y la vocación de servicio de los y las profesionales de la salud, se tornan en oportunidad para demostrar el coraje, la moral y la capacidad de los y las  nuestros y nuestras, para superar los escollos y construir un mañana mejor.

 

La universidad de la que ustedes hoy egresan no ha escapado de la violencia que lamentablemente  se ha convertido en conducta habitual en la Venezuela de hoy. Y esa violencia pasa por la que conforma la expresión oral de dirigentes y de personas de otros niveles, por la agresión física, el atentado contra bienes de la institución, incluso contra personas. La descalificación permanente a la tarea universitaria, las restricciones presupuestarias. Todas estas acciones tienen nuestra más enérgica condena y frente a ello la universidad aparecerá siempre firme erguida en su dignidad que no se doblega. 

 

La generación joven ha mostrado ante la adversidad, valentía y coraje, pero además un desprendimiento de sus propios intereses para asumir a costa de un riesgo extremo la defensa de intereses colectivos. Claridad de ideas, profundidad de pensamiento, elevado sentido universitario se hace evidente en cada una de sus intervenciones, en contraste con la falsedad, la calumnia, lo obsceno del discurso de una juventud sonámbula,  que tristemente  se ve manipulada por quienes carentes de moral les utilizan de manera vil.               

 

Frente a los progresos de la ciencia y la tecnología, frente al desarrollo del pensamiento universal, al descollar de juristas, escritores, poetas, educadores, frente a los impactantes descubrimientos y logros de las ciencias médicas, impacta por lo grotesco y lo salvaje la forma que ha tomado la protesta, las exigencias, el reclamo en los tiempos de hoy. Contra ello hay que luchar con decencia, con argumentos, con justicia y legalidad, pero nunca sumisos ante la amenaza de la barbarie. Ustedes jóvenes profesionales de hoy constituyen la esperanza para un próximo renacer. 

 

Los actos de grado tienen significado múltiple. En ellos va impreso el éxito, la alegría, la gratitud, el reconocimiento, la angustia y la esperanza. Y también hay en ellos actores y protagonistas. Graduandos, familiares, amigos, afectos cercanos que han contribuido al éxito que hoy les pertenece. Con ustedes y con ellos y ellas nos solidarizamos al tiempo que formulamos votos por un futuro de importantes logros y satisfacciones.     

 

Un nuevo camino se abre para ustedes, les corresponde ahora recorrerlo con rectitud, convencidos de que “lo único que separa a alguien de lo que quiere en la vida es con frecuencia la voluntad para intentarlo y la fe para creer que es posible”.

 

Prosigan pues por esta nueva senda sin olvidar que su tránsito por ella solo ha sido posible por vuestro empeño, constancia y disciplina, junto a la voluntad del creador y el esfuerzo de esta UCV cultura de paz, libre, democrática, y autónoma.

 

Felicidades y gracias.

 

Caracas 25 de marzo de 2011

 

 

CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS
"PATRIMONIO MUNDIAL" (UNESCO, 2000)

"La mejor garantía de conservación de los monumentos y de las obras de arte viene del afecto y respeto del pueblo, y ese respeto asienta sus bases en la educación y en el fomento de su conocimiento". (Carta de Atenas, 1931)