Palabras pronunciadas por la Rectora de la UCV, Profesora Cecilia García-Arocha en ocasión de la presentación del libro de la economista Fanni Bello.

 


Lo que para la mayoría de los venezolanos es una realidad pero que muchos apenas la comentamos, la rechazamos a veces en lo íntimo, a veces en espacios de opinión, se reafirma y se analiza en un importante documento, que si bien tiene un destinatario perfectamente identificado, adquiere destino colectivo, para que de ello quede constancia y se difunda y trascienda, y que es producto del talento y la valiente pluma de Fanni Bello.         

 

Veraz y sincera su apreciación de la Venezuela de hoy, en contraste con la esperanza que en una patria nueva se forjó en aquellos jóvenes espíritus que levantaron su voz  ante una época de oprobio y que gozosos acogieron la partida del tirano.  

 

Y en efecto vinieron nuevos tiempos, aciertos y errores, el país que se dibujó en la mente y en la conciencia de los y las venezolanos y venezolanas demócratas, comenzaba a hacerse real  y así se fue concretando en una etapa, la que como dice la autora respondía a la lucha que se libraba.           

 

La pasividad. El conformismo, el que otros hagan,  el miedo como terrible compañero, se encuentran  hoy como la parte débil ante el poder del dinero, del abuso, del delirio de grandeza y del servilismo y corrupción de quienes rodean al pretendido monarca. Pero también como fantasma agorero: la desunión, los intereses de individuos o grupales.        

 

Crudo análisis que lejos de amilanarnos infunde ánimo para construir una nueva esperanza que oriente hacia una lucha firme, seria organizada, fraterna, con verdadero sentido de patria en pos de esa patria nueva más cercana cada día.  

 

Nos honra la autora al considerarnos invitada de honor a la presentación de este libro, de cuyo contenido no escapa, por importante, por responder a la convicción de la autora y por el carácter global del análisis, un espacio para considerar la educación y abordar lo concerniente a la ley de educación universitaria, aspecto que ha sido protagonista de nuestros más recientes desvelos y que nos encuentra firme, decidida, en defensa del carácter autonómico de la institución, pero también de la libertad,  de la democracia, del sentido plural, que no constituyen privilegio, sino que resultan imprescindibles para la acción creadora y que también le deben ser propios al país.           

 

Al agradecer la distinción que se nos hace, reconocemos el sentimiento patrio que la ha inspirado, la valentía de hacer de ello expresión publica, al tiempo que formulamos votos porque muy pronto podamos unirnos como bien Fanni lo señala al tan añorado canto de victoria.

 

 

Caracas, 5 de mayo de 2011