Palabras pronunciadas por la Rectora de la UCV, Profesora Cecilia García-Arocha, en ocasión del X aniversario de la creación de COPRED.

 

 

La decisión de la UNESCO producida el pasado 2000 mediante la cual se declara nuestra ciudad universitaria “patrimonio cultural de la humanidad”, además de  significar un orgullo para la institución y para el país, creo la necesidad de contar con una estructura de alto nivel que tuviese a su cargo la preservación y mantenimiento de tan preciado patrimonio. Nace así COPRED, organismo que con dedicación, esfuerzo y elevado sentido de compromiso, arriba a 10 años de labor, fecha que con satisfacción celebramos, convencidas de la importancia de su tarea y dispuestas a continuar atentas a sus necesidades y proyectos.      

 

Al prestigio académico de la UCV se suma  el que se deriva del conocimiento universal de su acervo cultural, expresado en la creación arquitectónica de Carlos Raúl Villanueva y en el conjunto de obras de arte que en ella se albergan. En este sentido la  Asociación Venezolana de Rectores Universitarios expresó que tal declaratoria “nos dice que somos guardianes de un bien cultural de la humanidad, que somos poseedores de la materialización  del pensamiento y de las ideas de hombres que se dedicaron al cultivo de las artes, pero sobre todo que nuestro país es capaz de elevarse sobre las pequeñas adversidades y escalar los mejores sitiales de la cultura universal”, al tiempo que señalan que “se traduce en alta responsabilidad el mantenimiento de este patrimonio, que no tendría sentido alguno si en sus instalaciones se llegaran a posesionar las sombras y que solo sus obras sirvieran para la contemplación pasiva y no para estimular en sus habitantes habituales, toda las potencialidades creadoras del hombre, como lo soñaran quienes dieron su esfuerzo a la concepción de tan magna obra”.      

 

Es posible y deplorable que algunos no hayan asumido el significado de nuestra ciudad universitaria como valor cultural y en su enfermiza idea de defender la sinrazón, atenten contra ella como en efecto ha ocurrido, lesionando su integridad. Frente a la mezquina acción de ellos se levanta inmortal el talento, el espíritu creador, la sensibilidad, hecha expresión tangible en cada una de esas obras de arte y en el diseño admirable del maestro de la arquitectura; frente a ellos, se levanta, el empeño de los verdaderos universitarios en vencer cada día la sombra que los agresores representan.     

 

Ha correspondido a COPRED una labor de considerable magnitud, una incansable tarea que hoy con gran satisfacción reconocemos, en el convencimiento además de que con ella se contribuye día a día a mantener erguida, digna, nuestra alma mater. A quienes ayer transitaron en esta labor a quienes hoy la ejercen saludamos complacidas en esta fecha aniversaria.

 

 

 Gracias.-

 

 

Caracas, 18 de octubre de 2011