Servicio Comunitario y Responsabilidad Social Universitaria

La  prestación del servicio comunitario que deben cumplir los estudiantes de educación superior en Venezuela desde la promulgación de la Ley en 2005, ha abierto un espacio que ha permitido sistematizar la acción social que las universidades han venido realizando desde siempre, de diversas maneras, en las comunidades.

 

Y a pesar de las múltiples dificultades que han caracterizado la formalización de estructuras, políticas y normativas para facilitar la implantación de su cumplimiento dentro de las instituciones de educación superior, podemos decir que vamos prefigurando, en esta práctica, el sentido de la responsabilidad social de las universidades en el marco de una práctica pedagógica. A su vez, el desarrollo y gestión de la responsabilidad social universitaria pasa a demandar críticamente que las instituciones de educación superior superen el esquema de la "proyección social y extensión universitaria" como “apéndices” bien intencionados de su función central de formación estudiantil y producción de conocimientos1, y pasar a responder con una verdadera Responsabilidad Social Universitaria que supere una mera receta cosmética. En consecuencia, las universidades deben articular su estructura y funcionamiento hacia un proyecto de promoción social de principios éticos y de desarrollo social sostenible y equitativo, para lograr producir y transmitir saberes responsables y formar ciudadanos igualmente responsables.

El Servicio Comunitario es, en consecuencia, una oportunidad de ejercicio pedagógico de responsabilidad social y, en los tiempos que corren,  aceptar el reto de conciliar en la práctica la experiencia pedagógica y la acción social –la esencia del servicio comunitario en el marco de la Ley–, es fundamental.

 

1Vallaeys, F. ¿Qué es la Responsabilidad Social Universitaria? Disponible en www.ausjal.org/files/rsu.doc. Recuperado el 20-10-10