Palabras pronunciadas por la Rectora de la UCV, Profesora Cecilia García-Arocha, en ocasión del Acto de conferimiento de títulos a los egresados y egresadas de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.

 

 

Ahondar en la definición del derecho como ciencia jurídica sería un atrevimiento para quienes como nosotras pertenecemos a otra profesión, sin embargo hemos encontrado una frases que le definen de manera sencilla: ”el derecho es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter.” ...de acuerdo a ello el derecho está íntimamente ligado a los principios de justicia como lo son la equidad y el bien común, entendiendo por justicia lo que algunos han definido como “aquel sentimiento de rectitud que gobierna la conducta y hace acatar debidamente todos los derechos de los demás y que Kelsen promulga como “aquello cuya protección puede florecer la ciencia, y junto con la ciencia, la verdad y la sinceridad. es la justicia de la libertad, la justicia de la paz, la justicia de la democracia, la justicia de la tolerancia”.

 

Estos conceptos a la luz de la actual realidad venezolana se pensaría que han perdido vigencia, sin embargo cuando los principios que sustentan esos conceptos se han arraigado firmemente en la conciencia de los profesionales de esta ciencia jurídica, cuando la ética se asume como conducta permanente, cuando la universidad ha logrado en sus alumnos una buena siembra, vale la pena luchar y esa lucha debe darse en el correcto ejercicio de la profesión, en el repudio a toda acción que trasgrediendo leyes, normas y sentido común, resulte en vergüenza para la profesión misma y peligro constante para el país.       

 

En este día en el que se incorporan al ejercicio profesional nuevos abogados y abogadas, nos resulta pertinente esta reflexión y con ella queremos invitarles a hacer del derecho un campo de acción digno y respetable, fiel a su doctrina y alejado de toda influencia que perturbe ese sentido de justicia que en su acepción más amplia, define Kelsen.

 

Un complejo acontecer, transcurre, ya lo hemos señalado en la Venezuela de estos tiempos y ello afecta indudablemente todos los estamentos de la vida nacional, en el campo político, en las relaciones diplomáticas  la sindéresis, la prudencia y sobre todo el análisis objetivo, resultan primordiales para su abordaje y actuación. Los profesionales de las ciencias políticas están capacitados para ello y tal y como lo señalamos, para el ejercicio del derecho, la conducta siempre apegada a la justicia y la razón, resulta un imperativo que el país exige.

 

Dos circunstancias de excepción confieren al acto de esta mañana un mayor carácter de solemnidad, pero también de recogimiento espiritual. La presencia intangible del docente y de la alumna ausentes.  El profesor Israel Argüello, Director del Centro de Estudios de Postgrado de esta Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, universitario comprometido, estudioso, de digna trayectoria docente y venezolano creyente en la democracia como imprescindible sistema para el progreso de hombres mujeres y nación, recientemente fallecido. Oriana Daniela Sifontes Velázquez, sus proyectos, sus ilusiones, sus angustias y alegrías se desvanecieron de repente y su alma se elevó al infinito, a ese mundo insondable, de silencio y de paz, integrante de esta promoción de abogados y abogadas, hoy como un acto de justicia y homenaje a su memoria, hacemos entrega a su señora madre, del título que le pertenece.

 

No basta la voluntad individual para obtener lo que aspiramos, por ello hay que agradecer al ser supremo, independientemente de las creencias de cada uno, por permitirles llegar a este día, por haber tenido el apoyo material y espiritual que vuestros familiares les han dado, por  recibir la enseñanza de sus maestros, por haber formado parte de una universidad digna, de historia y ejecutorias que son ejemplo y que con valentía y firmeza, transcurre también por los tiempos de hoy entre el diario ejercicio del compromiso que responde a su razón de ser y la permanente afrenta con la que la sinrazón pretende someterla.     

 

Ante esta circunstancia requerimos de hombres y mujeres, tal como lo señala Montejano, “para resistir y para construir,” en ustedes egresados de este día cifra la Universidad y el país su esperanza, como lo hace cada vez que un nuevo profesional se incorpora a la vida del trabajo, del esfuerzo, de la puesta en práctica del conocimiento adquirido, de la entrega generosa de talento, saber y conciencia para recuperar y hacer real  los sueños desvanecidos de patria.           

Al felicitarles por este importante logro formulamos votos por que los días que a partir de hoy constituirán el tan ansiado futuro, sean de constante crecimiento, de satisfacciones, de superación, sin olvidar nunca que el sostenido esfuerzo que ustedes, vuestros seres queridos, realizaron para hacer posible este momento, tuvieron como punto de apoyo, como guía, como esencial compañera esta Universidad Central de Venezuela, teniendo siempre presente que ustedes son el reflejo de la ilustre UCV, cultura de paz, libre, democráctica, plural y siempre autónoma.

                            

Felicitaciones y muchas gracias.

 

Caracas, 26 de noviembre de 2010

 

 

CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS
"PATRIMONIO MUNDIAL" (UNESCO, 2000)

"La mejor garantía de conservación de los monumentos y de las obras de arte viene del afecto y respeto del pueblo, y ese respeto asienta sus bases en la educación y en el fomento de su conocimiento". (Carta de Atenas, 1931)