Palabras pronunciadas por la Rectora de la UCV, Profesora Cecilia García-Arocha, en ocasión del acto de celebración del centenario de la creación del Instituto Anatómico Dr. José Izquierdo.

 

 

 

Un siglo en la vida institucional significa un grado de madurez alcanzado, cien años invitan a la revisión introspectiva de nuestro quehacer y a  pensar en nuestros pasos hacia el mañana. La experiencia de ese siglo, sin duda  enriquece el tiempo de hoy y el por venir.    

 

En esta ocasión al celebrar el centenario de nuestro Instituto Anatómico Dr. José Izquierdo, cuya creación fuera decretada en 1910, siendo en junio de 1911 cuando se inaugura oficialmente,  no podemos dejar de evocar la memoria de quienes, no sólo gestaron la idea de su creación, de quienes desde sus inicios trabajaron para convertirle en obligada referencia de las ciencias médicas, tanto en su área docente como de investigación. Sino  también para  reconocer a  los y  las que en la contemporaneidad han hecho contínua la labor y contribuido significativamente a enriquecerla.      

 

Resulta obligante además resaltar la figura de José María Vargas,  quien al crear la cátedra de anatomía en octubre de 1820, da origen a los estudios formales de esta disciplina. Y por supuesto al epónimo Dr. José Izquierdo, cuyo recuerdo se hace perenne por sus ejecutorias en el quehacer académico.

       

Tiempo de celebración pero también de dificultades, que hemos logrado enfrentar con la convicción de que la universidad no puede someterse a intereses ajenos a su razón de ser  como centro de saber, conciencia crítica, formadora de hombres y mujeres íntegros, cultora de la tolerancia, del pluralismo y la paz, principios arraigados en los ucevistas y que fueron instaurados y defendidos entre otros por Vargas, por Razetti, vinculados de manera estrecha a este instituto y por otros distinguidos universitarios que han permanecido fieles a ellos.    

 

El tiempo que transcurre la patria exige de los universitarios y universitarias un repensar profundo y una actitud que se incline a la defensa de los principios que, consagrados en la constitución nacional, garantizan para el país y sus instituciones las posibilidades de crecer, de producir, de rendir frutos en libertad. Este instituto  en su fecha aniversaria, habrá, estamos seguras,  de  renovar la fe en que el trabajo conjunto, el respeto mutuo, el resguardo de la dignidad nos traerá un pronto amanecer de esperanza.   

 

Al extender nuestra felicitación a los directivos, a sus integrantes, compartimos la satisfacción y el orgullo de, a quienes hoy, les ha sido reconocida su labor de investigación, dedicación y estudio, hacemos llegar un mensaje especial de optimismo y fe a esa Venezuela, que al creer en nosotros, nos brinda cada día la posibilidad de serle útil.

 

 

Caracas, 24 de noviembre de 2011