Coordinación de Servicio Comunitario

 

El 15 de septiembre de 2005 fue promulgada la Ley de Servicio Comunitario para el Estudiante de Educación Superior. Desde entonces, la educación superior en Venezuela ha debido hacer frente a un conjunto de escenarios que la aplicación de la Ley supondría: presupuesto, velocidad administrativa, pero, sobre todo, flexibilidad académica.

 

Según la Ley, el Servicio Comunitario debe orientarse por los principios de la metodología Aprendizaje-Servicio. Esta estrategia educativa, puesta en práctica en diferentes países del mundo desde hace muchos años, se plantea como un escenario prometedor al comprometer la forma en que tradicionalmente se ha concebido la construcción del conocimiento desde las universidades.

 

Atenta a esta realidad, y más allá de las diferentes reacciones que la aplicación de esta Ley ha suscitado, la Comisión de Servicio Comunitario de la Escuela de Artes se ha propuesto garantizar al estudiante ese espacio de formación necesario para la articulación de las experiencias de servicio social, atendiendo a dos ejes fundamentales: 1) promover el valor de prosocialidad como aspecto constitutivo del perfil profesional y, 2) perfeccionar las competencias adquiridas en el aula por el estudiante a través de su aplicación en escenarios concretos y al servicio de la comunidad.

 

Desde entonces, la Comisión de Servicio Comunitario ha tenido importantes logros, tales como la redacción de un manual de normas y procedimientos de la Escuela y el diseño de sus propios cursos de inducción, adaptados a la especificidad del perfil de la carrera. Asimismo, ha estimulado a un gran número de servidores a comprometerse en el diseño de sus propios proyectos sociales, y ha involucrado también a diversas instituciones en esta tarea. 

 

Pero la Comisión  de Servicio Comunitario ha pasado también serias dificultades por no tener personal administrativo suficiente ni espacio propio, situación que, tal como hemos visto, aqueja a la Escuela en general.

 

En la actualidad, la comisión aspira a consolidarse como una “coordinación”, dado el notorio aumento en el volumen de trabajo, pero, sobre todo, dadas las oportunidades que el Servicio Comunitario reviste, tanto desde el punto de vista académico como desde el punto de vista social, lo cual exige un serio trabajo de seguimiento y articulación.