Reseña histórica de la Escuela de Artes
Inocente Palacios

La creación de una escuela de artes universitaria constituía  una necesidad imperante en Venezuela para la década de los años 70 del siglo XX. Si bien algunas universidades nacionales habían venido desarrollando interesantes programas destinados a estimular la creación y la reflexión artística a través de sus departamentos de extensión, direcciones de cultura y otras dependencias afines, además de las agrupaciones artísticas adscritas a estos entes, no existía para ese entonces en el país una facultad, instituto o escuela universitaria especializada en la docencia, la investigación y la extensión en el campo de las artes y la cultura

 

 

Nelly Barbieri

En 1972, el entonces Director del Instituto de Artes de la Facultad de Humanidades y Educación, prof. Santiago Magariños, esboza un proyecto para la creación de una escuela universitaria de artes, que fue retomado dos años después por una comisión integrada por los profesores Antonio Pasquali, Federico Álvarez y Pedro Beroes. Dicha comisión sugirio la creación de una escuela especializada en el estudio y difusión del arte venezolano y latinoamericano, una orientación que ha sido el sello distintivo de nuestra institución desde sus orígenes. Tales proposiciones fueron desarrolladas luego por una segunda comisión,  conformada por Mauro Parra, Miriam Dembo, Marta Traba, Isaac Chocrón, Esteban Herrera y Mietek Detyniecki. A este grupo se unen otras personalidades vinculadas a la vida cultural del país, la creación artística, la crítica, la investigación y a la gestión de las instituciones culturales más importantes de la nación .

 

 

Daniel Salas

Esta vocación venezolanista y latinoamericanista ha sido única de la Escuela de Artes, no sólo a nivel nacional, sino incluso en continental. Sus programas de estudio de pre y postgrado, así como los de investigación y extensión, dan clara muestra de ello. La institución se diseñó además como una escuela experimental, abierta a múltiples posibilidades en la docencia, creación e investigación, y no como una escuela dirigida exclusivamente a formar artistas (actores, directores, cineastas, instrumentistas, compositores, pintores, escultores, dramaturgos). En tal sentido, su ecléctico diseño curricular apuntó desde un principio a la formación de profesionales que estuviesen capacitados para realizar labores de docencia, gestión cultural, crítica e investigación en el área de las artes, pero sin descartar las prácticas artísticas y creativas propiamente dichas. La Escuela debía además proveer de asesoría en materia artística a quienes así lo solicitaran, en atención a la Ley de Universidades, así como ofrecer asignaturas artísticas para el resto de las carreras de la universidad. De este modo comenzó su activa contribución y participación a la vida cultural de la ciudad y el país.

 

Christiane Dimitriades

A lo largo de estos años, y a través de la labor de sus distintos directores como han sido Inocente Palacios † (período 1978-1987); Nelly Barbieri † (período 1987-1990); Daniel Salas (período 1990-1993); Christiane Dimitriades (período 1993-1996); Isaac Chocrón † (período 1996-1998); Mariantonia Palacios (período 1999- 2002); Xiomara Moreno (período 2002-2005); Hugo Quintana (período 2005-2008) y Juan Francisco Sans (período 2008-2015), así como del trabajo mancomunado con sus profesores, empleados y estudiantes, la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela se ha convertido en el centro más importante de investigación artística del país, referente ineludible para la comprensión del arte venezolano y latinoamericano.

 

 

Isaac Chocrón

La Escuela de Artes inicia sus actividades el 18 de abril de 1978 bajo la dirección interina del Decano de la Facultad de Humanidades y Educación, Dr. Edmundo Chirinos. A los dos meses de haber comenzado sus actividades, es nombrado director el Dr. Inocente Palacios, con sólo tres profesores de planta provenientes del Instituto de Artes, quienes comienzan a dar clases en el auditorio de la facultad a falta de una sede propia. Paulatinamente se incorporan destacadas figuras del mundo cultural, intelectual y universitario, como Miguel Acosta Saignes †, Miguel Arroyo †, Leonardo Azparren, José Balza, Nelly Barbieri †, Oswaldo Barreto, Pedro Beroes, José Ignacio Cabrujas †, Alberto Calzavara †, Elda Cerrato, Alfredo Chacón, Isaac Chocrón †, Nicolás Curiel, Miriam Dembo, Victoria De Stefano, Mietek Detyniecki, Christiane Dimitriades, Ana María Fernaud, Catalina Gaspar, Joaquín González †, Esteban Herrera, Enrique Izaguirre, Felipe Izcaray, Graziana La Rocca, Agustín Martínez, Mauro Parra, Antonio Pasquali, Elías Pino, Enrique Porte, Luis Cipriano Rodríguez, Alfredo Roffé †, René Rojas †, Walter Salamanqués, Daniel Salas, Mario Sanoja, Yolanda Segnini y Martha Traba †, quienes se consideran profesores fundadores de la Escuela.

 

 

Mariantonia Palacios

La creación en las décadas sucesivas de otras opciones de estudio artístico a nivel universitario, como la Facultad de Artes de la ULA, la Facultad Experimental de Artes de la LUZ, el Profesorado en Artes de la UPEL, la Escuela de Artes de la Universidad Arturo Michelena, así como la reciente creación de la Universidad Experimental de las Artes, UNEARTES, nacida de la fusión de los antiguos Institutos Universitarios de Arte creados en la década de los ochenta, contaron con el camino previamente abierto por la Escuela de Artes, y la concientización de la sociedad hacia la importancia de este tipo de estudios superiores a nivel universitario. Todos estos programas están orientados hacia la formación de artistas, lo que refuerza la necesidad del perfil especializado y específico de la Escuela de Artes en el mundo de la educación artística nacional, con un delicado balance entre teoría y praxis, investigación y creación, único en el país.

 

 

Xiomara Moreno

Pionera en los estudios de arte en el nivel de pregrado, la Escuela también fue la primera de su tipo en crear estudios de postgrado en la universidad venezolana. Así fue como en la década de los 90 se crean tres programas de postgrado: la Maestría en Teatro Latinoamericano, la Maestría en Musicología Latinoamericana y la Maestría en Artes Plásticas: Historia y Teoría, que se han convertido en una opción para muchos egresados de todas las universidades del país que quieren perfeccionar sus estudios en este nivel. La Escuela también ha ofrecido a nivel de postgrado el Diploma de Perfeccionamiento en Composición Musical. En el resto de las universidades venezolanas no existen ofertas similares de postgrado, salvo la Maestría en Música de la Universidad Simón Bolívar, y la Especialización en Musicoterapia de la Universidad de Los Andes.

 

 

Hugo Quintana

Además de sus programas de pregrado y postgrado, la Escuela de Artes ha desarrollado en los últimos años un ambicioso programa de Educación Continua en conjunto con la Coordinación de Extensión de la Facultad de Humanidades y Educación, ofreciendo para el público en general Diplomados en Crítica de las Artes, Artes Liberales, Dirección de Orquesta, Actuación, Guión para Audiovisuales, y en conjunto con la Escuela Nacional de Cine, Diplomados en Guión, Cinematografía, Producción, Postproducción, Sonido y Dirección de Arte. Además, contribuye desde hace ya quince años con el Programa de Cooperación Interfacultades, ofreciendo asignaturas como Apreciación Musical, Cine en Humanidades, Lectura Dramatizada, Orquesta Universitaria y Canto Coral, que son frecuentadas por numerosos estudiantes de las más diversas carreras y facultades de la universidad.

 

 

Juan Francisco Sans

Por último, cabe destacar que la Escuela de Artes mantiene tres centros de investigación, el CEDIAM (Centro de Documentación y Acústica Musical, junto a la Biblioteca Central), destinado éste a servir de apoyo a los investigadores en el área de la musicología y el sonido, particularmente los estudiantes de musicología a nivel de pre y postgrado; el LAMB (Laboratorio Audiovisual Margot Benacerraf), que ofrece prestaciones como una videoteca con todas las facilidades (junto a la Biblioteca Central), una sala de cine con 35 puestos para clases y defensas de tesis, una sala de ensayo de teatro, un estudio de sonido y un estudio de cinematografía (estos dos últimos en conjunción con la Gerencia de Radio y Televisión de la UCV); y CEDIARTES (Centro Digital de Artes), cuyo objetivo es el desarrollo de la investigación y la producción de contenidos artísticos en la red, incluyendo extensas bases de datos producto de la investigación en las diferentes cátedras y departamentos.