Noticias del Consejo de Preservación y Desarrollo (COPRED)
22/06/2012 09:06 Antigüedad: 5 años

CARLOS RAÚL VILLANUEVA. 30-05-1900. "La Herencia de la Luz"

División de Promoción - COPRED

 

 

En 1954, un maestro de la arquitectura, con alta sensibilidad y declarado compromiso social, logró hacer realidad el proyecto más visionario de todo un continente, en cuanto a formación académica y convivencia estudiantil se refiere: La Ciudad Universitaria de Caracas.

 

Al conmemorarse el 112 Aniversario de su nacimiento, recordamos a Carlos Raúl Villanueva como el profesional que siempre buscó hacer de la arquitectura algo más que forma y espacio. La vanguardia de su propuesta estuvo siempre orientada a lograr ambientes habitados por y para el hombre.

En el afán por lograr su propósito, trabajó incansablemente durante más de 20 años en la creación de una Ciudad Ideal para que fuese la sede principal de la Universidad Central de Venezuela

 

Su certeza en la trascendencia de la Ciudad Universitaria de Caracas, como la representación de los más altos ideales del urbanismo, la arquitectura y el arte de vanguardia; y su profundo amor por el país, le permitieron reunir a muchos de los talentos plásticos y técnicos más grandes de la época, nacionales e internacionales, para sumarle belleza y perfección a una obra que en el presente atiende a más de miles de personas.

 

Este campus representa un núcleo de elevada calidad cultural que le valió el reconocimiento a Venezuela en la arquitectura moderna internacional. El futuro humanista que alcanzó a vislumbrar Villanueva para la formación de nuevos profesionales y conductores del país, logró que con la llegada del nuevo milenio, la Ciudad Universitaria de Caracas fuera declarada por la UNESCO, Patrimonio Mundial de la Humanidad.

 

Su valor universal excepcional radica en que todos sus espacios fueron dedicados a la reinterpretación de la arquitectura colonial y a la exaltación de nuestro clima de soles y lluvias, a través de un lenguaje sublime en el que los límites entre obra de arte y objeto funcional se diluyen en un todo unitario, que anhela la naturaleza perdida del Hombre y de la Sociedad

 

Villanueva nos dejó 89 edificaciones que comulgan con la naturaleza, con amplios enlosados y caminerías de eternidad. Nos dejó 107 obras de arte para disfrutarlas a lo largo de espacios fluidos y pasillos ligeros, en los que el interior y el exterior ya no se dan la espalda, ni son enemigos.

 

Nos dejó la grandeza de los materiales sencillos y la tradición a través de la invención.

 

Nos dejó la Síntesis de las Artes, integración de pintura, escultura y arquitectura, en una sola voluntad de expresión contemporánea como nunca antes se había logrado.

 

Nos dejó el Aula Magna, un cielo dentro de otro cielo, un cosmo de estética y técnica, en el que todo espectáculo se enaltece.

 

Villanueva nos los dio todo: una ciudad del saber, un universo independiente, donde urbanismo y paisaje, inspiración y abundancia, se unen a favor de un hábitat humano sin discriminaciones.

 

Y lo más importante que nos dejó fue una Casa llena de Luz, pues él descubrió que  la arquitectura, al igual que la propia vida, está hecha de Luz”.

 

Villanueva colocó todo su interés social y su corazón en la CUC, porque creía en su generación y en las que estaban por venir: “El edificio sólo tiene importancia por el contenido viviente que abriga”.

 

Su obra sólo puede alcanzar la realización si tú estás en ella, si estudias dentro de ella, si amas dentro de ella, y si creces como ser humano para que ella permanezca en todo su esplendor.

 

La Ciudad Universitaria de Caracas representa una sensibilidad, una actitud ante la vida, un compromiso con el país: El territorio donde la Paz y La Libertad, celebran la Pluralidad de Pensamiento

 

Abre tus Ojos a la Herencia de la Luz

para que la Ciudad Universitaria de Caracas encuentre nueva vida en ti.


CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS
"PATRIMONIO MUNDIAL" (UNESCO, 2000)

"La mejor garantía de conservación de los monumentos y de las obras de arte viene del afecto y respeto del pueblo, y ese respeto asienta sus bases en la educación y en el fomento de su conocimiento". (Carta de Atenas, 1931)