Club de Ajedrez

Contextualización:

 

Fueron un grupo de estudiantes de la Escuela de Ingeniería, quienes tomaron la iniciativa de formar el CLUB DE AJEDREZ DE INGENIERÍA, CADI.

 

Corría el año de 1968, cuando este cúmulo de jóvenes estudiantes, encabezado por Cleren Chirinos, decidieron sembrar el ajedrez en la UCV. la incipiente organización decidió llevar a todas las Facultades de la universidad, la práctica del deporte.

 

Los primeros pasos se dieron entre las Facultades de Ingeniería y la de Ciencias. Pues no era casual que aquellos versados en los números, incurrieran en la práctica del deporte ciencia. No obstante, no fue fácil establecer el juego de ajedrez en la UCV. Cuenta Chirinos que, para poder llevar a cabo el sueño, se tuvo que llegar a un acuerdo con la Dirección de Servicios Generales, y la Dirección de Deportes. Los primeros prestarían tablones para instalar los juegos, mientras que la entidad deportiva, la cual se estaba creando, daría el visto bueno. La ardua tarea constaba de llevar las tablas, por demás pesadas, hasta la Facultad de Ciencias. Esto se realizó por un período de tres años. Tiempo en que Cleren Chirinos, Geber Villarroel, Cesar Ramos, Antonio Vera, Antonio Palacios, Leonardo Lozada, Antonio Guerra, Enrique Lander, entre otros, llevaron a cuestas el peso de su ilusión, que no era otra, sino la de impulsar a la UCV a la cúspide del Ajedrez Nacional.

 

Valió la pena el trabajo. Pues, luego de haber dedicado tiempo y esfuerzo, llegaría el momento. Chirinos y su grupo, alcanzarían los primeros puestos en el Ranking nacional. Entre tanto, para 1970, la UCV preparaba un sorpresa: Chirinos y Palacios recibirían de parte de la Autoridades Universitarias, el pasaje para participar en el abierto de Estados unidos. De satisfacción se llenaría la UCV, al saber que ambos jugadores, no sólo tuvieron una actuación decorosa, sino que Cleren Chirinos, se hizo del primer lugar en su renglón.

 

Para sorpresa de todos, la FEDERACIÓN VENEZOLANA DE AJEDREZ, suspendería de forma injusta a Chirinos, por un período de tres años, argumentando que éste no solicitó los permisos para asistir a dicho campeonato.  Sin embargo, el trabajo no paró, la suspensión sirvió para que el Club de Ajedrez, conjuntamente con el jugador, sembraran por todo el país, asociaciones de ajedrez, que al final le valdrían la presidencia de la Federación, alcanzada en el año de 1977. De allí en adelante la UCV, se colocó como casa matriz del ajedrez nacional, pues los conjuntos que conformaba la universidad eran de gran envergadura.

 

Ya para esta última década, se encuentran grandes maestros ucevistas, entre ellos, Saraí Sánchez, y Juan Röhl, quienes contribuirán con la disciplina, para así llevarla al lugar de vanguardia, que le corresponde.