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Palabras pronunciadas por la Rectora, profesora Cecilia García-Arocha, en ocasión del Acto de Conferimiento de Título a los egresados de la Facultad de Humanidades y Educación

 

 

“Decía el Rector de Venanzi que los actos de grado constituyen una entrega de cuentas que la Universidad presenta a la Nación. En efecto, en cada título que es conferido muestra la institución la concreción de un esfuerzo, responde al compromiso que con la sociedad le es inherente, hace evidente cómo se invierten los recursos, en fin legitima la Universidad su razón de ser y en ello sentimos el orgullo de ser ucevistas y la satisfacción de formar  parte de su equipo dirigente. En  este día en el que 446   profesionales egresan de las diferentes escuelas de la Facultad de Humanidades y Educación, pese al panorama de dificultades que hoy nos presenta nuestra patria, hay un destello importante de esperanza porque en cada uno de ustedes existe la posibilidad de contribuir a un nuevo rumbo que nos dirija a una época mejor.    

 

Y necesariamente, porque la Universidad es país, a él se debe y con él debe contribuir para esclarecer, para ofrecer soluciones y, porque la misión de la Universidad no se limita a la formación de profesionales, en ella se trabaja además en la construcción de ciudadanos, conscientes, atentos al devenir de la nación, dispuestos a serle útiles,  debemos referirnos a las difíciles circunstancias de este tiempo: 

 

Ya lo señalábamos la pasada semana en acto similar, apenas comienza un nuevo año y la multiplicidad de eventos impactan por su significado: medidas económicas que al decir de expertos, inciden negativamente en la vida cotidiana, en el ciudadano común, en el desarrollo académico, en los procesos de investigación, el grave problema de la energía eléctrica, la propiedad en riesgo, apresuradas leyes para circunstancias especiales; un marco de incertidumbre en el que se desenvuelve nuestro diario acontecer. Este es también el contexto en el que se iniciara vuestra vida profesional lo que exigirá de ustedes un importante esfuerzo, no sólo para llevar a la práctica de manera exitosa vuestros conocimientos, sino para que los proyectos que se han formulado puedan hacerse reales. Ya alguien ha señalado que es en las dificultades donde las personas se crecen, no tenemos duda en que marcharán ustedes en pos de ese crecimiento profesional, ciudadano, intelectual, moral.        

 

En este día les transmitimos el saludo emocionado de la institución en la que transcurrió vuestro proceso formativo y los votos por un trayecto de satisfacciones y logros.

 

De las humanidades se ha señalado que  “expresan la experiencia humana a través de disciplinas y configuran un conjunto de saberes concebidos como instrumento de aproximación al ideal humano”  filosofía, letras, historia, psicología, idiomas, comunicación social, arte, bibliotecología, archivología, idiomas en cada una de estas disciplinas  adquiere una mayor dimensión esa experiencia y ese sentido humano,  del que debe estar impregnado  el saber formal.         

 

Es el siglo XXI, época de retos, y ellos, así lo expresa Darío Henao, decano  de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del Valle del Cauca, tienen mucho que ver con la comprensión y conocimiento de la historia, la cultura y el pensamiento que se forja en las facultades de Humanidades y Educación.    

           

La circunstancia que mantiene despierto el muy reciente  acontecer venezolano nos encuentra ante una excelente oportunidad este día para hacer algunas reflexiones en cuanto a la comunicación social, así permítaseme abordar con especial interés este aspecto en momentos cuando 49 nuevos comunicadores egresan de esta UCV:    

 

Cercanas lecturas nos ubican ante una concepción  de  la  comunicación social  como 

 “un campo de estudio que explora principalmente las áreas de la información que puede ser percibida, transmitida y entendida, así como del impacto que puede tener en la sociedad. De este modo el estudio de la comunicación social es política y socialmente mas complejo que el simple estudio de la comunicación”.        

 

Al referirse a los medios de comunicación social, Juan Pablo II afirmaba que “tienen la capacidad de pesar no sólo sobre los modos de pensar, sino también sobre los contenidos del pensamiento ya que para muchas personas la realidad corresponde a lo que los medios definen como tal, lo que  no reconocen, parece insignificante”  destacaba además en sus afirmaciones “que los medios enfrentan novedosos desafíos políticos, sociales, culturales, morales e incluso religiosos y que esto debería servir para que ellos se conviertan en operadores equilibrados de la  verdad y de la paz”;  estas consideraciones, a nuestro juicio, hacen evidente el insoslayable componente ético que lleva inmersa la labor del comunicador social pero además, da cuenta cierta del por qué de su vulnerabilidad ante regímenes en los que el sentido democrático se hubiese perdido. Los ejemplos que de manera frecuente aparecen en el día a día de nuestro país, confirman esta apreciación, no puede la Universidad permanecer omisa ante decisiones y actuaciones que afectan la libertad de expresión e información, al hacernos solidarias con quienes hoy ven afectado, no sólo su espacio de trabajo, sino lo que es mas grave,  uno de los derechos mas preciados, en este día queremos transmitir una afirmación  del destacado profesor universitario, de cabal desempeño como director de la Escuela de Comunicación Social, Adolfo Herrera: “el pensamiento sólo tiene validez en la medida en que pueda ser expresado, el periodismo de investigación, la transparencia informativa y el acceso a la fuente, son la base del derecho humano a la libertad de expresión; sin libertad no hay participación y tampoco, por supuesto, democracia.” Sea además esta cita oportuna, nuestro homenaje a quien hoy severamente afectada su salud, ha debido ausentarse de la diaria y noble tarea de educar, de comunicar, de servir a la Universidad y al país.                  

 

No es posible dejar de mencionar, al egreso de nuevos profesionales de la educación, la preocupación que en las instituciones democráticas, plurales, ha generado la promulgación de una nueva Ley de Educación y la preparación de otra para la educación universitaria, múltiples discusiones al respecto, de las que hemos sido partícipes nos han permitido observar con claridad los propósitos que en ellas están contenidos, hoy anunciamos como un asomo de esperanza que el Tribunal Supremo de Justicia admitió el recurso de nulidad por no haberse seguido el procedimiento previsto para la formación de las leyes y subsidiariamente la nulidad de algunos artículos por anticonstitucionales, que fuera introducido por un colectivo universitario, representado en los y las rectoras de universidades públicas y privadas, así como gremios que en estas instituciones hacen vida. Esperamos atentas la decisión a que haya lugar.  

 

Otro aspecto que la circunstancia obliga a no omitir, se refiere a la situación de violencia que, desencadenada en los cercanos días, ha terminado con la vida de dos jóvenes estudiantes, ha causado importantes daños materiales a la infraestructura, no sólo de instituciones de educación superior, sino de particulares, junto a ello las acciones de represión. En este sentido ratificamos nuestra convicción en la disidencia como un derecho inherente al ser humano, que puede ser ejercido sin inducir a situaciones que debamos lamentar, la tolerancia que es también inherente a la democracia, permite que se entiendan en   su   justa   medida   las  ddiferencias, escuchar voces plurales, distintas  a  la  propia y, al recoger el mensaje que ellas transmiten, nos permiten corregir errores, trazar nuevos rumbos hacia la comprensión, la paz, la unión, la solidaridad, que ayer fueron invalorable característica del pueblo venezolano y que hoy  debemos rescatar. La fuerza jamás podrá ser un instrumento legítimo del poder.

 

Nuestro  mensaje  de  reflexión, de  esperanza, de  fe  en  la  juventud que estudia y  se  prepara  para  construir un  mundo mejor  es  hoy  para  ustedes, licenciados  en  Artes,  Educación,  Bibliotecología,  Archivología,  Psicología: conformados por un alto número de graduandos, Historia, Letras, Idiomas, Comunicación  Social,  Filosofía  y  a  los  egresados  de  los  estudios universitarios  supervisados. Junto a él, la  felicitación y  complacencia  por  el  triunfo  obtenido, sentimiento  que hacemos  extensivo  a  vuestros  familiares, a quienes  les han  acompañado durante  el tránsito por la  vida  universitaria, haciéndoles  más  leves los momentos difíciles y celebrando cada uno de vuestros logros.                                                                                                                                                                                            

 

Permítaseme hacer especial mención a los profesores Amalio Belmonte, actual Secretario de la UCV, amigo y compañero del ideal de Universidad; Eleazar Narváez, ex Vicerrector Académico; Manuel Mariña, ex Vicerrector Administrativo, cuyas hijas integran esta promoción; así como a Raquel Gamus, ex representante profesoral del Consejo Universitario y apreciada amiga por el triunfo de su hijo y a todos aquellos miembros de la comunidad universitaria que comparten con sus familiares este logro.  De igual forma, queremos reconocer a los empleados administrativos y obreros que, en una manifestación de su empeño en superarse, cursaron estudios en esta Institución y hoy junto a ustedes ven culminado ese sueño. Igual reconocimiento para todos aquellos quienes vinculados a esta Universidad, integran esta promoción. A todos los egresados ratificamos nuestros deseos por el éxito, entendiendo como tal no el obtener fama, sino poder realizar lo que realmente queremos. En este sentido, resulta pertinente el hacer referencia a la frase de Smiles, que éste resulta de la lucha contra los obstáculos y que en la necesidad del esfuerzo hallamos la fuente principal del progreso de la nación y de los individuos.           

 

Emprendan hoy pues graduandos y graduandas,  un camino de esfuerzo, de  legítimas aspiraciones, y en ese tránsito, tengan siempre presente que “por muy alta que sea la colina, siempre hay un sendero que nos conduce a su cima”.

 

Queridos graduandas y graduandos, egresan ustedes de la ilustre universidad central de Venezuela.  No olviden nunca que son el reflejo de nuestra UCV: Cultura de paz, libre, plural, democrática y autónoma.

 

Muchas felicitaciones

 

Muchas gracias. “                                                                     

 

Caracas 29 de enero de 2010

 

 

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