Palabras pronunciadas por la Rectora, Prof. Cecilia Garcia-Arocha en ocasión del acto de conferimiento de títulos a los egresados y egresadas de la Escuela de Salud Publica de la Facultad de Medicina

 

 

“Es la alborada de un nuevo año y ya la multiplicidad de acontecimientos nos infunden sentimientos de angustia, en ocasiones desesperanza, pero también nos inclinan a reflexión, a poner de manifiesto el sentido solidario, a hacer evidentes nuestras potencialidades. Y es que el acontecer del país, al tiempo que se torna en mayores dificultades, exige de nosotros acciones efectivas, contundentes para corregir rumbos. En efecto entre otros aspectos las recientes medidas económicas, al incluir una nueva paridad cambiaria, repercuten en la capacidad operativa de la UCV, ya que se estima que producirán una disminución efectiva del presupuesto en un 46%, en lo relativo a los gastos de funcionamiento; aunado esto a que partimos de una asignación presupuestaria para este año igual a la que se tuvo en 2009, sin que se haya tenido en cuenta la inflación, ni las normativas laborales ya suscritas entre el Ejecutivo y sus gremios, ya el pasado año el recorte presupuestario del 6% incidió severamente, los esfuerzos realizados por la Institución nos permitieron culminar de manera satisfactoria aunque con un compromiso económico que debemos honrar.

 

También la naturaleza reacciona contra pueblos ya signados por la fatalidad cubriéndoles de mayores penalidades y dolor. La reciente tragedia de Haití no puede mantenernos insensibles. En momentos como éste es cuando adquiere validez la generosidad de país y su dirigencia.

 

Frente a estos eventos que necesariamente debemos destacar, sin que ello opaque la lucidez de un día como el de hoy, se nos presenta la Universidad comprometida con la transformación académica y administrativa, apoyando la investigación, postgrado, educación a distancia,  la extensión, cultura y deporte fortaleciendo el diálogo con sus gremios. Una Universidad jubilosa, por el triunfo que, como Institución, alcanza en el título que cada uno de sus 440 egresados, ha obtenido en atención a un esfuerzo compartido, a la tenacidad, disciplina y talento de sus estudiantes convertidos hoy en profesionales.

 

Especial reconocimiento a: Rosa Angeri Sanz Isturiz, Andreina Carolina Tablante Alcalá, Simón Eduardo Pizzani Ruíz, por su constancia que les permitió llegar a la meta.

 

En esta hora, es cuando se reafirma la voluntad inquebrantable de fortaleza en los momentos de debilidad, alegría en el éxito, les transmitimos sinceras  palabras de congratulación.  

 

Un carácter multidisciplinario identifica y le confiere importancia a la Salud Pública pues es al decir de expertos, que es a partir de las ciencias sociales, biológicas y de la conducta que se construye su accionar sobre el cual prevalece un invalorable contenido social, si entendemos que la salud es un derecho de todos y no un privilegio de pocos.           

 

Acerca de salud se han emitido diferentes conceptos, desde aquel de ”suprema ley” contenido en los clásicos y textos sagrados, el de “completo bienestar físico mental y social enunciado por la organización mundial de la salud”, en tanto Cárdenas nos habla de salud como un “desequilibrio armónico, espontáneo y en torno del cual confluyen diversos factores”, mientras que Orozco al referirse al Congreso Catalán de 1976, nos presenta la salud como “una manera de vivir  cada vez más autónoma, solidaria y gozosa”, los ecologistas la identifican como “equilibrio inestable entre las personas y el ambiente” y mas recientemente la encontramos descrita como un proceso indesligable salud-enfermedad, íntimamente relacionado con un momento histórico. Cualquiera que sea su concepción, al establecer su relación con la Venezuela de hoy, sin temor alguno y basándonos en análisis de expertos así como en las evidencias de la vida diaria, podemos señalar que nuestro país no goza de buena salud; citando a López Padrino destacamos “la errada concepción del manejo de políticas sanitarias y asistenciales, la creación de un sistema paralelo creado como estrategia política y no obedeciendo a los más elementales principios de planificación”.  En este orden de ideas coincidimos con quienes se refieren a  salud como “punto de conjunción de factores de distinto orden, por lo que debe ser visualizada como un lugar crítico que articula lo individual y lo colectivo, lo biológico y lo social, el cuerpo y la mente, la economía y la política” este planteamiento ratifica nuestra conclusión de una Venezuela en delicada situación de salud, al referimos al inicio a la multiplicidad de acontecimientos que constituyen la  circunstancia actual, quisimos englobar en ello los diferentes  aspectos que de carácter económico y político, significan severo impacto en todos y cada uno de los aspectos de la vida diaria del venezolano y de quienes, con nosotros conviven.

                       

En este contexto transcurrirán los inicios del ejercicio profesional de este numeroso grupo de egresados de la Escuela de Salud Pública en las diferentes áreas del saber, si bien el compromiso del universitario con su sociedad está implícito en el componente ético que le es propio a su condición de ciudadanos y profesionales responsables, éste se magnifica en estos tiempos cuando se requiere de talentos, voluntades que junto a su capacidad, coloquen a disposición de esa sociedad su acción decidida en defensa de democracia justicia y libertad, fundamentales atributos para el desarrollo de un país, para el normal funcionamiento de sus instituciones, para que el retorno de  ese bienestar mental y social del que nos habla la organización mundial de la salud, al fortalecer  el   componente biológico nos permita hablar de  país y población sanos, libres, productivos.

 

Cincuenta y ocho años han transcurrido desde aquel amanecer de patria nueva, fue un 23 de enero cuando llegó a su fin un largo período de oprobio, la dictadura de Marcos Pérez Jiménez dejó de ser un duro tránsito de 10 años, para dar paso a ese sueño de libertad que se hizo real por la voluntad y sostenida lucha de un pueblo y una dirigencia digna. Mañana, cuando evoquemos esa historia, deberá revivir en el país todo ese sentimiento por cuya obra se construyo un espacio de paz, de respeto a los derechos humanos, de realizaciones en los diversos órdenes del acontecer nacional, entre los que destaca la restitución de la autonomía universitaria, esa condición de libertad  que al decir de Febres Cordero “es la necesaria o más bien imprescindible, para pensar, para aprender, para enseñar "todo problema, fenómeno biológico o sideral, ensayo social o político, tema moral o económico, tesis o doctrina, es materia de su conocimiento y análisis, pero sin presiones ni prejuicios que en cualquier forma limiten o adulteren el propósito más digno y respetable del ser humano: la búsqueda y conocimiento de la verdad y el cultivo e integración de los valores morales, espirituales y culturales que ennoblecen  la  vida”.    

 

La restitución de la Autonomía Universitaria, producto de la voluntad decidida de los universitarios, demostró en palabras del citado autor  que es “la resistencia de la gente que piensa y que sabe contra el predominio de la fuerza y la violencia, uno de los factores capitales en el fortalecimiento de una vida digna y democrática”.

           

Es indiscutible que la historia democrática de Venezuela iniciada en 1958, contiene entre sus ejecutorias aciertos y errores; desvirtuada por algunos intereses, se ha pretendido negar los efectos benéficos de ella para la reconstrucción y avance del país, redimensionando los desaciertos para justificar nuevos proyectos que dejan ver de manera a veces velada, a veces con claridad los propósitos que se vienen formulando. A 52 años mañana de aquel amanecer de esperanza llamamos a conciencias y acción a permanecer alertas; nuestro deber como universitaria, hoy en función dirigente, nos obliga a no restringirnos a la vida académica, a los aspectos administrativos de la institución, por mandato de ley la universidad es “una institución al servicio de la nación y a ella corresponde colaborar en la orientación de la vida del país mediante su contribución doctrinaria en el esclarecimiento de los problemas nacionales”.  En atención a ello nos sentimos impulsadas a abordar estos aspectos en un día de fiesta académica, en el día que, al decir del rector de Venanzi, es de “el encuentro para la despedida” porque además de la satisfacción por el egreso de profesionales capacitados científica y tecnológicamente, ellos deben llevar junto a su título, una lección final que invite a la reflexión y que respetando el sentido plural que le es propio a la universidad, afiance o proporcione un nuevo rumbo a sus convicciones para un trabajo hacia el beneficio colectivo.

 

Al inicio de este nuevo año, al expresar a ustedes la más profunda felicitación por el triunfo obtenido, reiteramos las palabras que en ocasión de la pasada navidad constituyeran nuestro mensaje:  

 

La evocación del pasado, el significado del presente y la esperanza del futuro constituyen expresión de tiempos  nuevos.

 

Nuestros deseos  son porque esa  esperanza se convierta en maravillosa realidad.

 

Felicitaciones y gracias.”

 

 

Caracas 22 de enero de 2010

 

 

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"PATRIMONIO MUNDIAL" (UNESCO, 2000)

"La mejor garantía de conservación de los monumentos y de las obras de arte viene del afecto y respeto del pueblo, y ese respeto asienta sus bases en la educación y en el fomento de su conocimiento". (Carta de Atenas, 1931)